Dentro del cortejo religioso azul se ubican estas dos figuras, que procesionan a pie, y cuya incorporación a la Hermandad data de 1972, Simeón, y 1974, Pilatos, siendo Presidente Castillo-Navarro.
Visten tunicela de terciopelo azul marino, sobre ella una capa en raso azul celeste, y por encima de la misma el manto en terciopelo granate. Se tocan con solideo bordado, combinando los terciopelos azul marino y granate.
El manto tiene forma triangular, y una abertura en el tercio superior sirve para sacar la cabeza por él.
Lleva bordados, tanto en su parte anterior (guirnalda floral rematada por corona de espinas y el símbolo de la Cofradía, el corazón atravesado por la espada) en punto de oro, sedas y pedrería, como en la posterior, donde una espectacular motivo floral en oro, sedas y pedrería, sirve de soporte a un óvalo, en sedas, con la cabeza de una dolorosa (Simeón), o de Cristo coronado de espinas (Pilatos).
El motivo en sedas de Simeón se debe a un boceto inconcluso de Cayuela, y el de Pilatos es obra de Jiménez Pintado. La dirección artística de ambos corrió a cargo de Joaquín Gimeno, quien se inspiró en los motivos ornamentales del manto negro de la Virgen de 1856, bordado a la carta, para su creación.
En 2003 se dotó a estas figuras de báculos.
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